SIN VIAJAR NO VALE LA PENA VIVIR
No existe nada más
emocionante que descubrir nuevos paisajes, nuevas personas y nuevas cosas. Aún existen
tantas cosas que aún no han sido descubiertas y otras más que aún no han sido
fotografiadas y merecen eso, ser descubiertas y fotografiadas. Llevar tu cámara
colgada de tu cuello o en la mano y sacarle fotografías a todo lo que pase por
tus ojos, a todo eso que te llame la atención, algo que te gusta y quisieras
recordar y ahí permanecerá, no solo en la memoria SD de tu cámara sino también en
tu corazón porque simplemente es algo que te marca y algo que llevaras siempre
en ti. Y donde se perdiera esa pequeña parte de ti de la cual tu pequeña
aventura depende, esa pequeña cosa donde documentas todo tu viaje para
mostrarle a tus familiares y seres queridos tu nueva aventura, donde se
perdiera esa camarita seria súper difícil hacerles entender a esas personitas
lo especial que fue para ti ese viaje, ese nuevo lugar. Si perderíamos algo que
quizás luchamos mucho por conseguirlo, pero hay algo que nunca perderíamos, algo
que nunca nos quitarían y es esa experiencia vivida. Moriremos con eso y todo
lo hecho en nuestra vida.
No hay nada más especial que
comprar un tiquete de avión o de bus, realmente no importa; y viajar, viajar lo
que más puedas. Pero viajar de una manera libre sin alguien que te reciba o quizás
sí, pero sin llegar a hoteles y viajar de la manera comercial usual que todo la
gente utiliza. No, así no. Viajar sin un rumbo fijo, pasar la noche donde caiga
el sol y no puedas andar más. Llegar a destinos que no toda la gente se atreva
a descubrir y a experimentar. Es que aquellos destinos guardan tantos secretos,
tanta historia y sorpresas para quien se atreva a pasar por ahí.
Conocer gente nueva, sus
culturas y que ellos mismos te enseñen sus hábitos, lo que hacen día a día y
cada día sentirse parte de ellos, que el día que tengas que marchar se te haga realmente
difícil porque ya los consideras como tu familia.
Así que arriésgate a viajar
a lugares desconocidos, deja que aquellos lugares marquen tu ser y quizás tu podrás
marcarlos a ellos, sal de tu zona de confort que aún hay mucho paisaje por ver,
mucho atardecer por vivir y mucha vida por sentir.



